La Copa Davis tal y como la conocemos ha pasado a la historia este jueves en Orlando tras 118 años de competición. La asamblea general de la Federación Internacional de Tenis (ITF) ha votado a favor de la propuesta de reforma impulsada por Gerard Piqué y el grupo inversor Kosmos, que convertirá el torneo en un Mundial por países que se disputará en una sede europea, Madrid o Lille (se anunciará en las póximas semanas), entre el 18 y el 24 de noviembre de 2019.
David Haggerty, presidente de la ITF, es el gran triunfador de la votación junto a Piqué. Los jugadores, que en su mayoría apoyaban la iniciativa, también salen reforzados. Por el contrario, el resultado supone una derrota para países tradicionalistas como Australia, Alemania y Gran Bretaña, que han votado en contra. No así para Francia y España, que estaban a favor y que podrían albergar las primeras fases finales de la reformada Davis.